8 cosas que no sabías del Cementerio de Colón en La Habana(Parte I)

Cuando visites el Cementerio de Colón, te sentirás como entrando en un museo. Imagínate que este escenario artístico-sobrenatural acoge gran número de esculturas y obras arquitectónicas extremadamente singulares.

213

¿Te dan miedo los cementerios? Pues en Cuba no tendrás ese problema porque son toda una obra de arte y están llenos de leyendas interesantes e historias conmovedoras. ¿No me crees? ¡Lee este artículo!

Cuando visites el Cementerio de Colón, en la esquina de la Calzada de Zapata y Calle 12 del Vedado habanero, te sentirás como entrando en un museo. Imagínate que este escenario artístico-sobrenatural acoge gran número de esculturas y obras arquitectónicas extremadamente singulares.

Fue declarado Monumento Nacional en febrero de 1987, es la mayor necrópolis de América Latina y el tercer cementerio de mayor importancia a nivel mundial, antecedido solo por el de Staglieno en Génova, Italia y el de Montjuic en Barcelona, España.

Tiene muchísimos hechos curiosos (que te contaré en este post), comenzando por su propia construcción ¡resultado de un concurso público! ¿Puedes creerlo? Pues sí, el ganador fue el arquitecto Calixto Loira Cardoso que además se llevó a casa 2 000 escudos (moneda de la época) como premio y en 1871 colocó la primera piedra.

Pero si eso te pareció interesante, espera a leer estos increíbles 8 datos curiosos sobre el Cementerio de Colón:

 

1El premio de la muerte

¿Recuerdas a Calixto Loira Cardoso, el arquitecto del párrafo anterior? Pues no solo proyectó los planos de la Necrópolis, sino también del primer panteón, la Galería de Tobías, que resultó ser su propia tumba y lo convirtió en el primer cadáver enterrado allí, el 29 de septiembre de 1872 a la edad de 30 años.

Pero el asunto no paró ahí. Su sustituto, Félix de Azúa, falleció también meses después de asumido el cargo, lo cual provocó una serie de especulaciones sobre maldiciones y encantamientos. Por fortuna, el valiente que sustituyó a este último terminó con la trágica historia y vivió muchos años de salud.

2Amelia, La Milagrosa

Imagen de Amelia G. de la Hoz, La Milagrosa en el cementerio de Colón, La Habana, Cuba. ©Abel Rojas

Probablemente la tumba de Amelia G. de la Hoz sea una de las más visitadas. Hay varias leyendas alrededor de la muerte de esta mujer: unos dicen que falleció en el parto con su bebé y ambos fueron enterrados en el mismo ataúd (el pequeño a los pies de ella) pero años más tarde, al abrirlo, se encontró a la madre abrazada al hijo. Otros cuentan que Amelia murió de eclampsia a los ocho meses de embarazo y al hacer la exhumación del cuerpo se le halló de igual manera, con el hijo en los brazos.

¿Cuál versión será cierta? Nadie lo sabe, pero en el Libro de Enterramiento del Archivo de la Necrópolis no existe registro de exhumación alguna y mucho menos consta haber sido enterrada con ninguna criatura…

Otra versión de la historia relata a su esposo, José Vicente, en ritual donde le llevaba flores diariamente, tocaba una argolla de la bóveda para despertarla y conversaban por horas… Todo esto dio lugar a que muchas personas acudieran a suplicarle milagros y, una vez concedidos estos, dejaban notas de agradecimiento en la lápida.

Aunque no seas creyente, no pierdes nada llegándote y pidiéndole algo tú también. Si no, acude de igual manera y sácale fotos a la escultura realizada por José Vilalta y Saavedra que complementa el sepulcro.

3El fanatismo fatal

¿Has escuchado que las adicciones pueden provocar la muerte? Pues sí, aprovecho para recordártelo y de paso comentarte la historia de Juana Martín, adicta al juego de dominó.

Esta señora falleció de un infarto mientras jugaba, pues le quedaba solo una ficha (el doble tres) para ganar la partida y su contrincante no le dio esa oportunidad. En su honor, su bóveda de mármol blanco está construida con la forma de la ficha fatal y en un costado está impresa la secuencia de su última partida.

4Maldad pagada con sangre

El mausoleo más alto es quizás también el más triste, pues guarda la historia de un grupo de bomberos que murieron intentando apagar un incendio provocado por el farmacéutico Asís, quien prendió candela a su propio negocio para cobrar el seguro, cobrando además la vida de estos muchachos.

¿Te imaginas la tristeza de esas familias? El resultado fue una colecta pública para construir la sepultura de esos valientes, en la cual se pueden ver los rostros de los bomberos y varios elementos como murciélagos (en representación de la maldad del dueño), cadenas en forma de lágrimas (aludiendo al dolor de todos) y un ángel en la cima con un bombero en brazos.

5Historia del amigo fiel

Jeannette Ford y Rinti estuvieron juntos hasta después de fallecida ella, pues cuenta la leyenda que él se quedó a sus pies hasta morir tiempo después. Al inicio le prohibían quedarse en la Necrópolis, pero él insistía diariamente hasta que los trabajadores del lugar le permitieron yacer a los pies de su compañera, negado a comer o a beber nada.

El epitafio de su sepultura dice: “Fiel hasta después de la muerte” y el escultor cubano Fernando Boada hizo una estatua de la mujer acostada sobre la tumba (única en el cementerio) y a sus pies, acurrucado, su fiel amigo.

¿Te comenté que Rinti era su perro, verdad?

6De pie vino… y así se fue

Eugenio Casimiro tuvo una última voluntad muy curiosa: ser enterrado de pie. Su ataúd es el único en posición vertical en toda la Necrópolis y cuentan que tuvo mucha suerte en vida, pues consiguió tener una fortuna luego de ser condenado a muerte y lograr el indulto a través de la hija del presidente Alfredo Zayas, quien se enamoró de él.

Como él mismo dijese: “un hombre que había caído de pie en la vida, de pie tenía que caer en el infierno”. ¿Qué crees de esta historia?

7La tumba más alta

¿Has caminado alguna vez por encima de una tumba?… ¿Y por debajo? La primera es una falta a la memoria del fallecido, no deberías hacerlo. La segunda te parece poco creíble, ¿no? ¿Y si te dijera que justo encima de la puerta principal de la Necrópolis de Colón, corren rumores de la existencia de las cenizas de un obrero desconocido?

Pues sí, en la conocida como Puerta de Triunfo se puede ver el conjunto escultórico las  Tres Virtudes Teologales, de José Vilalta y Saavedra y cuentan que justo debajo se halla la pequeña urna con las cenizas del fallecido. Pero no temas, pues como todas las leyendas tiene probabilidades de no ser cierta y el arco de la entrada, tal vez, solo atraiga paz (como dice su inscripción “JANUA SUM PACIS”, Soy la puerta de la paz, en latín.)

8Mi reverencia, señor presidente

Si eres de quienes nadie lo obliga a hacer algo que no quiere (como yo), entonces no te recomiendo visitar la Capilla de José Miguel Gómez, Presidente de la República de Cuba entre 1909 y 1914. La razón es muy simple: está construida de manera tal que para traspasar sus puertas debes bajar la cabeza obligatoriamente, como haciendo una reverencia en su memoria. ¿Ingenioso, no?

 

Existen muchísimas otras historias curiosas sobre el Cementerio de Colón que te contaré en otro artículo más adelante. Pero por ahora dime, ¿conoces otras? ¿Qué te han parecido estas?

Comentarios de viajeros