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Del café cubano hay muchísimo para contar. Imagina que su historia comenzó hace más de 250 años y la sabiduría sobre su cultivo se ha transmitido de generación en generación durante todo ese tiempo. ¿Conoces de alguna otra empresa tan antigua?

Es fascinante la manera en que algunos cubanos preparamos el café en la mañana, sin más utensilios que un jarro de metal y un paño (para colar), en un ritual mágico sin el cual somos incapaces de salir de casa y descubrir esos tantos lugares hermosos que tenemos.

Tal vez, el secreto de su éxito radica en el largo proceso que va del cuidado de la semilla a la humeante taza, durante el cual cada planta es tratada con desvelo hasta el día de la siega, y luego recogida por la mano del hombre, sin instrumentos que laceren los cuidados profesados hasta entonces.

Si eres de esos eternos enamorados del café, a continuación tendrás el privilegio de conocer 5 secretos para prepararlo al estilo cubano como en este video y te revelaremos, además, un súper truco infalible para que sorprendas a tus invitados.

Secreto #1 – ¡ Hazlo en una italiana !

No preguntes porqué, pero no sabe igual. Tal vez le podamos encontrar explicación en eso de que el ingrediente secreto de toda receta es el amor… y por supuesto el café cubano no es la excepción de la regla, razón por la cual requiere de cuidados especiales.

Entonces, para comenzar necesitas una de las llamadas cafeteras italianas, de esas que se dividen en dos partes y son generalmente de metal.

El procedimiento es sencillo: cubres el depósito inferior con agua sin sobrepasar la válvula de seguridad (o el tornillito, como se le conoce en Cuba) y luego rellenas el filtro con café molido (un secreto adicional: mientras más le pongas, más fuerte o “cargada” será la infusión ¡y a los cubanos nos encanta de esta manera!)

Secreto #2 – ¡ La colada, no olvides la colada !

Si bien es importante el tipo de cafetera, más aún lo es el estar atentos durante toda la “colada”. Pero no te desanimes, ¡vale la pena cada segundo de espera, créeme!

Cuando tengas lista la cafetera, colócala a fuego alto y levanta la tapa para saber cuando comience a brotar el café (esto es opcional). Al salir las primeras gotas, baja la intensidad del fuego al mínimo para que el proceso fluya sin prisa y adquiera todo el sabor y la intensidad posibles. 

Secreto #3 –  ¡ negro, muy negro !

Tal vez este sea el secreto más evidente, pues se define en una palabra: negro. Seguro estarás pensado “todos son del mismo color, a no ser que lleve leche…”, pero ¡nada más lejos de la verdad! Un buen café cubano es, por naturaleza, negro ¡pero muy negro!  Esto es sinónimo de que está bien cargado y, por añadidura, bien hecho. ¿Recuerdas cuando te decíamos que a los cubanos les gusta bien fuerte? Pues también lo puedes probar así en el desayuno si te quedas en una casa particular cubana.

Secreto #4 – un buchito de café ¡ pero en taza !

Por lo general, los cubanos somos muy versátiles y no tenemos reparo en adaptarnos a cualquier situación; puedes encontrarnos comprando comida, por ejemplo, en cajas de cartón, bandejas de plástico o platos de porcelana… sin exigencias de ningún tipo.

Sin embargo, cuando de café se trata, es casi obligatorio servirlo en tazas, pues corres el riesgo de que te lo rechacen. En el mejor de los casos, lo beberán por cortesía, pero dejarás la impresión de no ser un buen anfitrión.

¡Ah! En Cuba, la bienvenida siempre va a ser “Quieres un buchito de café. Está recién colado”… es algo así como una regla de cortesía, por lo cual, si visitas varios amigos en un día, lo más probable es que tomes muchísimas tazas del exquisito café cubano. 

Secreto #5 – ponle ¡ azúcar moreno !

Tal vez en tu país le llames azúcar “negra” o “cruda”, pero en Cuba se le conoce como “prieta” y puede pasar mucho tiempo abandonada en la despensa, pues solo se utiliza para este fin y en algunos postres.

El azúcar moreno es mucho más dulce al paladar y está ligada, además, a la creencia popular de que este tipo de endulzante es mucho más saludable… entonces, ¿comprendes ya por qué los cubanos la prefieren? 

Y para terminar: ¡el súper truco!

Nada de lo que te hemos enseñado a lo largo de este post te servirá para algo sin antes comprender la esencia del café cubano… el punto clave que lo caracteriza… el detalle que lo identifica y que te hará convertirte en adicto al café cubano.

Adicta al café cubano. ©Pinterest

¡Aquí te va!

El truco radica en lograr un resultado ligeramente dulce y con una capa de cremosísima espuma. Si, si… como si fuera un café expreso pero con más sabor. ¿What else?

Te decimos cómo hacerlo: mientras se va colando el café, añade en un recipiente resistente al calor una cucharada de azúcar por cada taza que decidas preparar. Luego, agrega una cucharadita de café (que vas sacando de la cafetera) por cada dos de azúcar que pusiste previamente ¡y a mezclar!

Cuando el azúcar esté completamente disuelto, el resultado deberá ser una crema homogénea sobre la cual verterás el resto del café revolviendo con sumo cuidado.

¡Ya eres un experto! Sorprende a tus amigos preparándoles un delicioso cubano  y recuerda que las estadísticas están a tu favor, pues se ha demostrado que los bebedores de café son un 50% menos propensos a padecer de cáncer y, además, por cada taza adicional consumida en un día se reduce el riesgo de diabetes tipo 2 en un 7%.

¿Qué está esperando? ¡Corre a la cocina y deléitate con estos secretos para preparar el café cubano que ni siquiera el Georges Clooney conoce! Pero antes no olvides decirnos si te resultaron útiles y si sabes donde saborear el mejor café cubano de La Habana. Ah, y si conoces otros trucos que quisieras compartir con nosotros, ¡nos vemos en los comentarios!

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