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Olvídate de Bushwick , el barrio de moda del “street-art” estilo Nueva York. Te abrimos las puertas de un lugar encantado y encantador, en el centro mismo de La Habana, donde se mezclan sincretismo religioso y “arte callejero” a la cubana. Un lugar de solo 200 metros cuadrados para visitar, meditar…y bailar. 

El extraño nacimiento de un mito

El Callejón de Hamel, que debe su nombre a Fernando Belleau Hamel ciudadano franco-americano que vivió aquí en los años 50,   se sitúa en una antigua  callejuela abandonada del barrio de Cayo Hueso. Y no necesito decirte que es un lugar diferente de todo lo que conoces en La Habana. No solo por su estructura de galería artística al aire libre y su atmósfera especial sino también por su origen atípico.

La idea del Callejón de Hamel nació de un proyecto de reconstrucción de una fachada.

Así de simple.

Cuentan que allá por los años 80,  una vecina pidió a Salvador González Escalona, por entonces un desconocido pintor y muralista, de ayudarle a pintar la fachada su casa en pésimo estado.  Al cabo de varias semanas y muchas latas de pintura, el resultado fue satisfactorio para la vecina pero no para Salvador. Con la nueva fachada se veía entonces, el contraste con las otras casas que estaban en peor  estado.

Qué hacer?

Unos meses más tarde fueron dos fachadas, luego tres y al final toda la callejuela se encuentra decorada de extrañas pinturas de Salvador. Los motivos no solo eran extraños, también eran provocadores para la época y no hacían, en lo más mínimo,  la unanimidad de los vecinos. Aun así y sin quererlo se convertirían, años mas tarde, en una referencia para la cultura afrocubana actual.

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El secreto del callejón de Hamel

El Callejón de Hamel, el street-art en La Habana1
©Pablo Spekuljak / Flickr

En sus murales  Salvador expresa, desde un punto de vista surrealista y abstracto, la esencia mítica del panteón Orisha de Cuba y su influencia en lo cotidiano.

Salvador recrea un ambiente intemporal y universal

Utilizando desechos ordinarios como bañeras rehabilitadas – que se me antojan como capillas modernas iluminadas, no con velas sino por el sol de primavera-, viejas bicicletas, objetos en metal incrustados en muros de piedra,  mezclados con pinturas de colores vivos,  textos y poemas contemporáneos, Salvador recrea un ambiente intemporal y universal. De ahí, uno de los secretos de este singular lugar que se ha convertido, con el paso del tiempo, en un sitio de encuentro entre creyentes y viajeros.

Entre bailes y folclor afrocubano

Al llegar a la entrada, te encuentras con un pequeño arco de piedras en forma de puerta. Se siguen entonces, pinturas murales, esculturas en metal, bancos de piedra, posters  con frases conocidas y menos conocidas. El todo en un ambiente de calma en semana y de euforia general los domingos.

En el Callejón de Hamel se organizan actividades culturales y principalmente de bailes folclóricos afrocubanos, como el Domingo de la Rumba. En ellas participan artistas y grupos afrocubanos conocidos en Cuba como Mercedita Valdés, Yoruba Andabó y Clave y Guaguancó.

Descubre el ambiente y la historia del Callejón de Hamel en este vidéo:


INFORMACIONES PRACTICAS:

>> ¿Donde se encuentra?: Entre las calles Aramburu y Hospital, en Centro Habana – Entrada gratis

>>¿Cuando ir?: En la mañana si quieres disfrutar del lugar bañado de sol y sobre todo el domingo  a partir de las 11.00 AM, si quieres ver el espectáculo con bailes y música de tambores africanos. El mejor momento para hacer fotos es cuando el sol es más bajo, como a las 5.00 PM y que las paredes comienzan a llenarse de cómplices sombras dejando entrever la textura de las piedras.

>>¿Como ir?: A pie, desde el Malecón atravesando el barrio de Centro Habana y a escasos 20 minutos del hotel Habana Libre en el Vedado.

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